martes, 6 de noviembre de 2007

De la Mediocridad a la Excelencia.

¿Que coste tiene ser Excelente?

Alguna vez te has parado a pensar que coste tiene ser excelente.

El ser humano esta programado para buscar la excelencia, si te dan la opción de elegir entre algo bueno y algo excelente, siempre elegirás lo excelente, parece evidente.

Esto tan lógico, es hoy en día empleado por los medios para crear un estado continuo de inalcanzable excelencia generador de perpetuos mediocres, entre los que me incluyo.

Como lo logran....

Dado que los medios nos bombardean continuamente con millares de cosas excelentes y nuestra tendencia a buscar la excelencia es genética, no dudamos en cambiar el televisor por uno enorme de plasma ultimo modelo, la vídeo cámara de cinta por la de DVD, a nuestros hijos los llevamos a coles excelentes de excelentes cuotas mensuales, y lo más de las excelencias, el coche excelente...ese de muchos caballos, de anchos neumáticos y de vivos colores ....

Si valoramos los costes que nos suponen todas esta excelencias y lo fácil que es caer de nuevo en la mediocridad tal vez no compense el esfuerzo.

Tan fácil como...vas por la autopista con tu coche excelente a una velocidad excelente cuando unos faros de xenón te marcan que te apartes, se acerca y lo ves pasar, es el ultimo modelo de tu excelente coche...en segundos tu coche de excelente coste ha pasado a ser mediocre.

....Y así ocurre con todo lo que pasa por ser excelente....

Aunque no esta de moda, tal vez para ser un feliz mediocre la estrategia a seguir sea plantearnos el coste de la excelencia frente la mediocridad de la supervivencia.

W.C

jueves, 18 de octubre de 2007

Ciudadanos y ciudadanos


Esta tarde por casualidades de la vida me he pasado parado en una calle, en una de las cualesquiera calles de nuestras ciudades, y casualidades de la vida a pocos metros se encontraba una gris papelera. No había reparado en ella, miraba la calle donde la gente caminaba o mejor desplazaban su cuerpo de un lugar a otro, fue entonces cuando imaginando como seria la vida en aquella calle un hecho me llamo la atención.
Una niña mona , vestida a la ultima con su MP3 su gorrita de medio lado y sus vaqueros de bajo talle mordisqueaba una jugosa magdalena de chocolate, se dirigía a hacia donde me encontraba. Se detenía en el semáforo levanta el jugoso bombón, y deja caer a escasos metros de la papelera el envoltorio de la magdalena.

Por unos instantes parecía un anuncio, pero no, no se acacho a recoger lo que se había caído, cruzo y se marcho con su contorneo de caderas.

Miro al frente, cinco chavales o no tan chavales recién salidos del instituto esperan el bus, y meriendan mientras bromean y hablan de sus cosas.

Llega el bus, desaparecen.

Otra vez fijo la mirada en el infinito de la calle, rostros que pasan, que jamas volveré a ver más, o sí.

Un abuelo, uno de esos que ves en su ropa la misera pensión que cobra, y en su rostro las puñaladas que da la vida, se acerca. La gente gira la cara para no encontrar su mirada, se sienta a esperar el autobús. Mira a su alrededor y que ve, basura, restos de la fantástica merienda.

Se levanta y como el que lo ha echo cientos de veces recoge toda la basura, se acerca y la tira a la
papelera. Vuelve a la parada y de nuevo espera.
Hay Ciudadanos y ciudadanos.

W.C